viernes, 20 de enero de 2017

Panamá City, primeros días/Parte 1


Un duro viaje de avión para llegar hasta Panamá, 25 horas de viaje, ni más ni menos. En Punta Cana, la última escala, conocí a varios alemanes que también viajaban a Panamá. En esa escala de 9 horas nos hicimos todos amigos. Al llegar a nuestro destino, el cambio de temperatura fue brutal. En Berlín a -10 grados y aquí a 32. Entre todos nos cogimos un taxi. A mí me dejó la última. Me hice amiga del taxista y me dejó el viaje muy barato. Hicimos planes juntos para que me enseñara la ciudad, pero nunca se me grabó el número. Me supo un poco mal no poder escribirle. Estuve esperando en una cafetería a Beloki, un amigo de un amigo de la uni (Dani De.), para que me enseñara dónde me iba a quedar estos días.

Esa misma noche estaba nerviosa y no quise irme a dormir. Beloki y sus amigos tenían planes así que me fui con ellos a un bar en Casco Viejo a ver unos monólogos nada graciosos y magia sin magia, me reí de lo malos que eran todos. Cogí la cama de matrimonio, para mi sola, con mucho gusto esa noche, durante el viaje no dormí nada.
Al día siguiente fui a hacer una compra básica de frutas y hortalizas. El aguacate impresionante. Me hice una tostada con crema de queso, tomate y aguacate que te quedas loco. Tenía que coger fuerzas para el día que me esperaba.
Salí de casa y fui caminando por la Cinta Costera que rodea toda la ciudad por el mar, un lugar muy cuidado y con muchas flores.

Anduve bastantes kilómetros, pero el calor era inaguantable y decidí coger un taxi hasta Cerro de Ancón, dónde hay unas vistas espectaculares de la ciudad. Ya arriba me tumbé en la sombra, casi deshidratada y me despertó uno de los alemanes del principio, Simon.

Él iba con un amigo. Desde ese momento, pasamos el día juntos. Fuimos al Mercado de Marisco a comer Ceviche, muy rico, es como una ensalada que lleva cebolla, camarones y pulpo a la vinagreta. Después fuimos al Casco Viejo de la ciudad. Un lugar con bastante encanto. Los edificios están como desgastados, pero conservando mucho color,  parece como si el tiempo no hubiera pasado.

Hicimos una parada para tomar un Raspao, es un granizado artesanal. El hombre tiene un bloque de hielo en un carrito que lo RASPAN (de ahí el nombre) y luego eliges un sirope. Yo opté por el de coco, espectacular. Por último nos fuimos a un paseo de 2km que une la ciudad con unas islas, Causeway se llama. Allí, alquilamos una bici de tres y vimos el atardecer.
Llegué a casa cansadísima y quemada por el sol. Bebí a lo largo del día tres litros de agua y recién llegué a casa hice pis por primera vez, en serio.
Hoy he ido al Parque Natural Metropolitano. La selva dentro de la ciudad. Dicen que es el pulmón de la City. Me lo creo. He hecho todos los senderos que estaban marcados. Cuatro horas andando en busca de los animales que dicen que hay. No he llegado a ver a mucho mamífero. Había en la entrada del parque un perezoso, pero si me dicen que es otra cosa también me lo creo. He ido un poco tarde y me han dicho que los animales tienen mayor actividad por la mañana y cuando anochece, es decir, cuando no hace calor. Lo que sí he visto han sido unos árboles majestuosos, imponentes, de cientos de años, en el espesor de la selva, también ramas que no sé de dónde salían, con formas muy raras, lianas como las de Tarzán, muchas mariposas, grandes y pequeñas, de un montón de colores, una culebrilla, y muchos “gatos solos” (se llama así a un mamífero con la cola muy larga y con cara de ratón, no se parece a un gato), y ñeques que son como ratas gigantes que son fáciles de ver. Me he dejado llevar por el sonido de los pájaros que te envuelve durante toda la caminata, ha sido un paseo muy agradable, los senderos estaban muy bien marcados, respetando siempre el lugar.

Ahora estoy escribiendo desde la hamaca que tienen mis anfitriones en la terraza. No me puedo quejar! Mañana viajo a Valle de Antón, está a 2-3 horas de aquí. Beloki and Co me han ofrecido a ir a una fiesta este fin de semana en la playa, mucha gente, descontrol… he declinado el plan porque no es mi mayor sueño ahora mismo, pero pinta a fiestón!
Viajar sola, sin ataduras y decidir qué hacer en cada momento. Ser libre.



1 comentario:

  1. Me encanta! Estoy deseando leer más...Disfruta de aquellos senderos a los que te van a llevar tus propias decisiones. E intenta retener al máximo esos novedosos sabores y sonidos que describes, pero tb el olor característico de cada país, las composiciones de color que te ofrezcan sus amaneceres y elementos de la naturaleza, esos que has salido a buscar, o simplemente de la textura de los abrazos y gestos de cariño de todos los desconocidos que, sin duda, aparecerán de manera espontánea. Me ha encantado leer que ratificas esa bondad universal que alega todo viajero y que me muero por descubrir. Te quiero mucho grequilla!!Lorena

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